29 de marzo de 2011

LAS MUÑECAS

(dibujo de E. Maldomado)






LAS MUÑECAS

Las muñecas se rebelan
tanto molde esquelético y tetón
oculta su personalidad plástica.
Buscan el comienzo:
sus creadores no pensarían en producciones artísticas
sino de patrones publicitarios para la obtención de una marca.
Por eso tristes muñecas no cambiareis vuestro rostro
de fina nariz y cejas depiladas a lo largo de los años,
aunque seáis occidentales, chinas o africanas.
Hasta el coche descapotable, el perrito y el novio fornido
son de diseño único a compartir por todas.
Vuestra competencia por la diferencia
se reduce a la posibilidad de trajes multiformes
y de zapatos de tacón.
Aunque esa elección sea propiedad exclusiva de las niñas que juegan:
es su iniciación al consumo
y a la anorexia.
En este mundo todo está prediseñado, en venta o vendido
y los valores, apilados en el contenedor,
como las millones de cajas -envoltorio para muñecas
preparadas para el reciclaje y, quien sabe,
quizá mañana se firme sobre ellas
el certificado de defunción de una adolescente raquítica.



Julia Carú- España