30 de marzo de 2011

NO SOY TU ESCLAVA


La fotografía es de Helmuth Newton





NO SOY TU ESCLAVA

Nunca fui a la Iglesia ni a un Colegio de Monjas.
El deseo de quererte fue “lo mismo que el fuego fatuo”.
Ya no me encadenas con tus piernas a la cama,
Porque soy una sirena que escapa a tus eslabones.
Ni me enciendes las entrañas con calor incombustible,
Latido tras latido, aunque me comas el alma.

Yo ya no soy tu esclava, ni una sumisa amante.
Búscate una geisha a la que humillar con tus caprichos
O a una gata mansa que se postre a tus pies.
Porque yo ya no siento nada,
Cuando con tu mano buscas el milagro
De mis bragas mojadas debajo de la falda.

Nunca aprendí a obedecer ni a seguir las normas de la Escuela.
Mi amor fue como un pretérito,
Rápido y consumado.
Si quieres quien te acompañe en el viaje,
Átale una cuerda como a un perro.
Yo no necesito bozal, porque sé morder del mismo modo.

Yo ya no soy tu esclava, ni sumisa amante.
Que venga una santita a hincarse de rodillas.
Ahora soy un témpano que quema entre tus manos.
Atrás quedó la servidumbre, el amor con silicagel.
Ya no puedes tocarme y, mucho menos, desearme.
Porque si me deseas, seré tu condena.


Lucía Fraga- España


2 comentarios:

Rocío L'Amar dijo...

¡bravo!, me lo puedo llevar a mi revista virtual? http://misspubis60.blogspot.com

que la autora me escriba a
rociolamar@gmail.com

besos, Ro

Ana Muela Sopeña dijo...

Muy bueno, Lucía. Un poema absolutamente lúcido.

Me encantó
Un abrazo
Ana