26 de mayo de 2011

DESAYUNO CON ALZHEIMER





Desayuno con alzheimer

No quisiera tener que completar
pensamientos dramáticos,
pero esto no va bien:
no recuerdo el rumor de tu cintura,
no sé poner café,
¿a qué huele la canela...?

¿Alguien puede indicarme la charla de los pájaros?

No, no sé cuál es el color del cielo,
y mira, hace rato que estoy mirando
con los ojos de lo trascendental,
pero se desvanece
como una delgadez de vena rota,
sin memoria, sin mí.

¿Alguien puede indicarme la palabra y la brisa?

Yo conocía el aire y los gorriones
de todas las mañanas,
pero esto no va bien:
no recuerdo la forma de las cosas,
observo desde cerca,
no sé poner café…

¿Te dije que el invierno vuelve blanco el tejado,

que a veces lloran sin saber por qué,
mis etapas, mi sombra y sus pisadas?
¿te dije que la noche es como un éxodo
y que me embiste el miedo
por si acaso confundo lo vivido?
No sé poner café…

Tampoco sé tu nombre. No deja de llover.




Paloma Corrales- España





3 comentarios:

Leonel Licea dijo...

Leer a Paloma, en cualquiera de los amplios registros que toca con su poesía, es sentir un estremecimiento recorrer todo lo humano que llevamos dentro. Este Poema es una muestra de todo su talento que emociona y se queda para hacernos pensar.
Un abrazo para Nando y Ana, y otro para Paloma.
Leo

Ana Muela Sopeña dijo...

Sensacional, Paloma.

Un poema que llega profundamente.

Un abrazo
Ana

María dijo...

TREMENDO. Estremecedor, el mundo de la Nada sin reterno. Excelente creación y gran retrato de una realidad trascendente en este mundo acelerado de hoy. Saludos y gracias por compartir.