28 de septiembre de 2011

CON EL SUDOR DE TU FRENTE







CON EL SUDOR DE TU FRENTE

Una vez me dijo Dios
cuando más sólo yo estaba
sentado sobre mi cama
a la luz del nuevo día:

“Hijo mío, has sufrido demasiado.
Tus penas se multiplican
y el fruto de tu trabajo
no compensa tu labor”.

“Persevera con tu empeño
y continúa luchando
no importando lo que tardes
en lograr lo convenido
que con tu mente pactaste
un buen día en tu destino”.

“Pues de todos es sabido,
¡YO no te sirvo de nada!
Ya que en las cosas mundanas
y materiales del hombre
no interviene lo Divino”.

“O, para mejor decirte,
¡no inmiscuyas a tu dios!
No te olvides que en la cruz
hasta mi hijo sufrió
los rigores del calvario
pidiendo y rogando en vano
cuando fariseos clavaron
su cuerpo sobre la cruz”

“Reconozco, ¡soy tu Padre!,
¡soy la fe de tu labor!,
pero en la faena diaria
nunca interviene el Creador”.

Sólo la fe, que ¡tú pongas!,
abnegación y valor,
recompensará tu esfuerzo
de tu mundana labor”.

Mantén esto muy presente
aunque te cause dolor:
solo el pan ¡tú ganarás!
con el sudor de tu frente”.





Eliéser Wilian Ojeda Montiel- Venezuela