30 de octubre de 2011

SOMALIA, POR EJEMPLO







SOMALIA, POR EJEMPLO

No puedo hacer las camas.
Hay una niña en el pasillo.

Llora
acurrucada en un rincón.
Mi casa se ha vuelto
un laberinto de sombras.
Recovecos infieles
de los planos más obvios.
Solo intento continuar
con mis tareas cotidianas,
pero ella no atiende
mi súplica de silencio.

Llora
y araña el suelo
observando encogida
los surcos inútiles:
reconozco su mirada,
su estupor
- casi su reproche-.

Llora
y va menguando en el llanto.
Tal vez,
dentro de unas horas,
no sea más que un charco en mi pasillo.





Amelia Díaz Benlliure- España



1 comentario:

Sergio Francisci dijo...

Celebro los accidentes que destina el azar a los leyentes de redes. Un texto que tomo para acopiar en los oficios de mis antilogías de la Compañía de Ánimas. Gracias.