9 de febrero de 2012

LA HUMILLACIÓN DE LOS GRILLETES









LA HUMILLACIÓN DE LOS GRILLETES




Al oír las palomas arrullando en los árboles,
unas lágrimas cálidas surcaron mi rostro.


Cuando cantó la alondra, mi mente compuso
un mensaje para mi querido hijo.


Mohammad, ¡qué afligido me siento!
En mi pesar sólo Alá puede darme consuelo.


Los opresores juegan conmigo,
mientras se mueven libres por el mundo.


Me piden que espíe a mis compatriotas,
y alegan que sería una buena obra.


Me ofrecen dinero y tierras,
y libertad para ir adonde quiera.


Sus tentaciones captan mi atención
como un relámpago en el cielo.


Mas su regalo es una pérfida serpiente
cuyo veneno es la hipocresía.


Levantan monumentos a la libertad
de obra y opinión, que es algo loable.


Pero les digo que arquitectura
no es sinónimo de justicia.


América, cabalgas a lomos de huérfanos,
y los atemorizas a diario.


Bush, ten cuidado.
El mundo sabe ver a un mentiroso arrogante.


A Alá dirijo mi súplica y mis lágrimas.
Anhelo mi hogar y estoy oprimido.


Mohammad, no me olvides nunca.
Defiende la causa de tu padre, un hombre temeroso de Dios.


He sentido la humillación de los grilletes.
¿Cómo puedo crear versos? ¿Cómo puedo escribir?


Después de los grilletes y las noches y el dolor y las lágrimas,
¿cómo puedo escribir poesía?


Mi corazón es como un mar bravo, agitado por la angustia,
frenético por la pasión.


Estoy cautivo, pero mis captores son los criminales.
Me sobrecoge la aprensión.


Señor, llévame con mi hijo Mohammad.
Señor, permite el triunfo de los justos.




[Poemas desde Guantánamo, Marc Falkoff, Grup Editorial 62, S.L.U.,
Ediciones Península, 2008]






Sami Al Haj- Sudán




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Sami Al Haj, ( Jartum , Sudán, 15 de febrero de 1969) es un sudanés periodista en Al Jazeera de la red. En el año 2001, cuando se dirigía a hacer su trabajo de cámara para la red en Afganistán fue detenido por el ejército paquistaní y conducido a los Estados Unidos campamento de detención de Guantánamo, en Cuba durante más de seis años. Fue puesto en libertad sin cargos el 1 de mayo de 2008. Tiene la intención de iniciar una acción legal en contra de George W. Bush.
Caso de Al Hajj fue tratado en un documental titulado Prisionero 345 por Al Jazeera y el productor Ahmad Ibrahim.

Testimonio de Sami Al Haj, periodista de Al-Jazzira
REHÉN DE BUSH EN GUANTÁNAMO DURANTE SEIS AÑOS Y MEDIO

Derecho, alto, impresionante, emanando la sensación de una intensa interioridad, Sami Al Haj, avanza renqueando apoyado en un bastón. Las risas y sonrisas han huido del fino rostro de este hombre que aparenta más edad de la que tiene. Una profunda tristeza habita en él. Tenía 32 años cuando en diciembre de2001 su vida, como la de decenas de miles de otras personas de confesión musulmana, se precipitó hacia el horror.

Ha sufrido enormemente. Debilitado por una huelga de hambre que duró 438 días, liberado el 1 de mayo de 2008, nos recibe atentamente, con dulzura. Nos habla, sin insistir, de un universo cuyo horror nos supera, nos paraliza, nos ahoga.

Es el primer superviviente de los campos creados por la administración Bush en la base naval de Guantánamo al que se le ha autorizado viajar.

«He venido a Ginebra, a la ciudad de la ONU y de las libertades, para pedir que se hagan respetar el derecho, para exigir el cierre del campo de Guantánamo y de las prisiones secretas, y para acabar con esta situación ilegal», dice tranquilamente. Se ha pronunciado la palabra. En esta guerra, dirigida esencialmente contra las personas de religión musulmana, todo es «ilegal»; todo es falso, está manipulado, es absurdo, kafkiano.

Hoy sabemos muchas cosas, sobre todo que muchos de los atentados que desde 1996 se atribuyeron a los musulmanes fueron manipulados por agentes secretos del MI 6, de la CIA, del Mossad. Sobre todo algunos testigos valientes, como el ex-ministro alemán Andreas Von Bülow, fueron quienes descubrieron y denunciaron este tipo de actividad criminal practicada por las grandes potencia. Excepto en los nuevos medios de comunicación, ¿qué periodista nos ha hablado alguna vez de las revelaciones hechas por esta gran persona que es Andreas Von Bülow?

Alentado por su pasión por la justicia, por su convicción de que la misión de todo periodista es dar testimonio de lo que ve, mientras estuvo en Guantánamo Sami Al Haj tuvo la fuerza psíquica de aguantar, de resistir a los peores abusos y de dejar de lado su propio sufrimiento. Conoció un intenso dolor, pero en los peores momentos supo mantener la esperanza de que iba a salir de ahí vivo. Y de decirse que tenía que observarlo todo, que mañana podría dar testimonio; esto le ayudó a soportar lo indecible.

Por lo demás, gracias la mirada del periodista que observa con perspectiva este espantoso universo, querido por Bush y que pudo haber sido su tumba, Sami Al Haj pudo sobrevivir y mantenerse cuerdo. Otras personas con menos suerte que él murieron o se volvieron locos y no pudieron, por tanto, transmitir su testimonio.

Sin tener lápiz ni papel Sami Al Haj hizo el esfuerzo de memorizarlo todo para, incluso estando enjaulado, continuar con su trabajo de «periodista de Al-Jazzira haciendo un reportaje», como él dice.

Hoy abriga la idea de atraer la atención del mundo sobre estas decenas de miles de prisioneros que continúan sufriendo un trato inhumano en las cárceles de Guantánamo, Bagram, Kandahar. Responde incansablemente y con amabilidad a todos los periodistas que le hacen preguntas con la esperanza de que sus palabras puedan lograr que se escuche la voz de quienes ya no la tienen.

Su informe es esencial. Al igual de todos los demás prisioneros, absusivamente calificados como él de «terroristas», Sami Al Haj nunca ha sido juzgado ni nunca ha sabido de qué se le acusaba. Lo cual demuestra que Bush y los periodistas que han apoyado su tesis han tenido que fabricar a los «terroristas islamistas». Nunca se hubiera podido detener a seres humanos como Sami Al Haj ni hubieran podido permanecer tanto tiempo como rehenes de esta barbarie por el hecho de ser musulmanes sin la complicidad de los gobiernos europeos y de estos propagandistas islamófobos sometidos Tel Aviv y a Washington que desde hace décadas desinforman a la opinión pública e influencian en las élites basándose en mentiras.