23 de agosto de 2012

BUENOS AIRES 1980



                                            [Foto: Buenos Aires en 1980 bajo el terror de la dictadura]



'BUENOS AIRES 1980' *


Buenos Aires me canta y ríe
con su gran colmillo blanco 
mientras camino por los hervideros de Corrientes 
autos y autos
la calle es un movimiento de largo tren
y me deja en los andenes
y el que fuera monótono rebaño fantasmal
de gentes disecadas
y su niebla
humeante cara de invierno somnoliento
ha invadido con sus cuerpos
que fueran imaginarios y adormecidos
ha brotado como soleadas burbujas
con su violenta plenitud
con sus ropajes entreabiertos
con los colores encendidos hacia la cúpula de esta primavera 
la poesía y su lava de presagio
me invaden esta mañana
porque imagino 
y no miro el grito de los diarios
sueño 
quiero estarme indolente
a la sombra de esta ciudad
que me he susurrado toda mi vida
como un interminable poema
como una ceremonia de repetidos gestos
y palabras de fuego
momentos de contemplar insaciable
que son arenas de resurrección 
cruzarme como un grito de pasión a la otra vereda
y salir al esplendor de tanto regocijo
la gran mirada invencible de mi ciudad me desafía
devuelve el amor de años que le digo
un idioma necesario desde siempre
silencio o ruido que contempla mi embriaguez
y resbala por esta piel arrodillada
ventanas y cristales vuelan
flotan a mi alrededor
tañen y copian luces en mi homenaje
mientras contemplo impregnados escaparates
estoy entre gorriones
y lento vuelo de palomas
tengo ráfagas de tiempo generoso para dar
torrentes que regala este suelo del Nuevo Mundo
esos momentos que añoran los que se han ido
y caminan apurados
el paisaje aparece y se apoya en mi hombro
o me sostiene
y de pronto una palmera y su mansa araucaria
largo viaje de plátanos y de color jacarandá
se me instalan dulcemente 
ninguna ceniza puede apagar esta hoguera inasible
este latido bienaventurado y minucioso
con secreto mensaje 
todo esto ocurre 
o es presagio casi tendido sueño o exorcismo
mientras desde el hambre de las palabras
estallo en plegarias 
ante la abrasadora fuerza de vida
que me da esta ciudad que es mía
un aire antiguo me vuelve
asoma desde el color madera de mi río en la bajada
aquí están tus calles de antaño y de siempre y las otras
aquellas que has ido a encontrar a repasar 
en medio de irresistibles mutaciones
oleaje de floristas y sus pequeños museos como ráfagas
centelleantes 
es la estación del jazmín y su olor a fruta insolente
ya llegaron con su modesta brasa tus cautivas flores de campo
y su nostalgia de hierba 
ningún lejano país
te puede dar esta juventud de todo por hacer
levadura que te nutre de tu suelo
sedienta mano abierta 
en donde has puesto extrema vida
necesitaste las estrellas de tu cielo
volver a reconocerlas
una dádiva de familiaridad
barrio lenguaje noticias
necesitaste un lugar de cálidas personas sobrevivientes
atravesar la prueba de la mentira y de la traición
y de tanto sufrimiento
y locura de tinieblas
hoy quisiera entregar al mundo nuestra salvación
camino y camino 
y transporto mi pesada garganta de gozo
voy por el viento norte
voy a encontrar el cariño entrelazado y protector 
y sin desavenencias 
de amigos
voy a encontrar compañía
aquí todavía tenemos tiempo
y oficio de alta amistad
estoy pensando a través del argumento incesante de los días
hablo una vez más a solas
con labios de encuentro y saludo
y mientras camino y camino
por esta ciudad tan mía
mientras camino y la miro
me digo
palabra a palabra
no he podido dibujar esta idolatría
el antiguo fervor
que me llega con sus licores de hechizo hasta los huesos
y con sus vínculos
y con el gran oleaje de sus milagros
que tantas veces vino a salvarme
de páginas y páginas malheridas 
durante años
palabra a palabra he buscado un lenguaje
que cante la gloria de este lugar que es mi destino
y que me pertenece
de este Buenos Aires que nada reemplaza
de este Buenos Aires que permanece con su calma
inmortalidad
invulnerable a todo apocalipsis. 


* Poema incluido en el libro “Buenos Aires y Nosotros "CINCUENTA Y SEIS ESCRITORES Y QUINCE ARTISTAS PLASTICOS" con motivo del IV Centenario de la Segunda Fundación de Buenos Aires.
Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires.
Ed.: Osvaldo Colombo- Buenos Aires, 6 de Junio de 1980



Betina Edelberg- Argentina



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Betina Edelberg
[1921-2010]


Nacida en Buenos Aires y reconocida como una de las más exquisitas poetas y escritoras argentinas, Betina Edelberg ha dedicado su vida a la actividad literaria. 

Sus poemas reflejan una intensidad poco frecuente. En sus versos la poeta revela la búsqueda de lo universal a través de lo cotidiano. Esa bien podría ser la clave de su obra. 

Alternando con su producción poética, Betina Edelberg ha sido profesora de Literatura Francesa en la Universidad de La Plata; en la Universidad de Buenos Aires fue secretaria del Instituto de Historia de la Cultura Española Medieval y Moderna, también de "Los Cuadernos de Historia de España" y más tarde, secretaria del Instituto de Literatura Francesa. 

En 1960 viajó a Europa becada por el Fondo Nacional de las Artes para realizar estudios sobre poesía contemporánea. En Francia e Italia entrevistó a los principales poetas del siglo XX. El año siguiente visita Londres invitada por el British Council, y guarda frescos recuerdos de la provervial cortesía británica y de la riqueza cultural de la ciudad que fue el teatro de Shakespeare y de inolvidables actores de la Literatura.

Betina Edelberg ha realizado trabajos de investigación y ha dictado cursos y conferencias sobre poesía.
Además de haber obtenido numerosas distinciones por su obra (Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, Premio Fondo Nacional de las Artes, entre otros), Betina Edelberg también ha sido reconocida por sus pares (integró la Comisión Directiva de la S.A.D.E. -Sociedad Argentina De Escritores- de 1952 al 54 y de 1955 al 57, también integró la Comisión del Centro Argentino del P.E.N. Club Internacional). 

Amiga de Jorge Luis Borges, Betina Edelberg compartió con él momentos mágicos, inteligentes conversaciones y tuvo el privilegio de haber escrito en colaboración el ensayo 'Leopoldo Lugones' (1955). También compusieron juntos un original ballet, una parodia hablada de las dictaduras (basada en el caudillismo peronista que Borges aborrecía), obra a la que dieron por título 'La imagen perdida' (1953) y que aún permanece inédita debido a la actualidad en Argentina del mal que denuncia.