15 de julio de 2013

DESAPARECIDOS



DESAPARECIDOS



Qué extraño ser es ese
que no entiende
por qué escribo desapareció cuando alguien muere.

Que me enseñe la lista de sus muertos.

Todos en la cama, por supuesto
y a respetable edad.

Mire esta mía: cortados prematuros
pisoteados, maltrechos.

A mí no me tocó la suerte
de cerrarles los ojos ni rezar nueve días.

Fueron uno tras otro. Y por el miedo
y el dolor
y la angustia
no tuve tiempo de investigar
cómo
quién
ni por qué.

Pero me consta que desaparecieron.





 Ana María Rodas- Guatemala





1 comentario:

Amanda Espejo dijo...

La sencillez diáfana de la palabra para remecer sin afeites.

Conmovedor.