30 de agosto de 2013

Hoy ha muerto en Dublín, Seamus Heaney




30 AGOSTO 2013. Hoy ha muerto en Dublín,  Seamus Heaney









El camino a Derry

A lo largo de Glenshane y Foreglen y el frío bosque de Hillhead;
un viento húmedo en los setos y una nube oscura sobre la montaña
y las banderas, como la escarcha negra, lloran por los trece hombres muertos.

El Roe lloró en Dungiven y el Foyle gritó al cielo,
la vieja herida de Burntollet se abrió y de nuevo el Bogside sangró;
por la Puerta de Shipquay me estremecí y por Lone Moor me pregunté:
¿Dónde podría encontrar los ataúdes donde los trece hombres yacían muertos?

Mi corazón asediado por la ira, mi mente una brecha de peligro,
caminé entre sus viejos refugios, la tierra natal donde sangraban;
y en el suelo yacía la justicia como una bellota en el invierno
hasta su roble brotaría en Derry, donde los trece hombres yacían muertos.




The Road to Derry

Along Glenshane and Foreglen and the cold woods of Hillhead;
A wet wind in the hedges and a dark cloud on the mountain
And flags like black frost mourning that the thirteen men were dead.

The Roe wept at Dungiven and the Foyle cried out to heaven,
Burntollet’s old wound opened and again the Bogside bled;
By Shipquay Gate I shivered and by Lone Moor I enquired
Where I might find the coffins where the thirteen men lay dead.

My heart besieged by anger, my mind a gap of danger,
I walked among their old haunts, the home ground where they bled;
And in the dirt lay justice like an acorn in the winter
Till its oak would sprout in Derry where the thirteen men lay deadÇ


Seamus Heaney- Irlanda del Norte





El poeta norirlandés Seamus Heaney (Premio Nobel de Literatura en 1995) escribió en 1972, en caliente, este poema dedicado al Domingo Sangriento (Bloody Sunday), pero no vio la luz hasta que fue publicado en el Derry Journal el 31 de enero de 1997.


Domingo Sangriento (Bloody Sunday)

En la historia ha habido otros domingos sangrientos; incluso en Irlanda, en 1913 y 1920, dos domingos ya habían sido calificados como ‘sangrientos’, pero en nuestra memoria colectiva del presente no hay otro ‘Domingo Sangriento’ como el 30 de enero de 1972. Una tragedia que marcó el curso del conflicto norirlandés: el asesinato de catorce personas por disparos de los paracaidistas británicos durante una manifestación pacífica por los derechos civiles en el Bogside, el barrio católico de Derry (Londonderry para los unionistas), vino a confirmar lamentablemente el fracaso de la estrategia noviolenta de la NICRA y la justificación popular de la lucha armada que practicaba el IRA.

La Asociación por los Derechos Civiles de Irlanda del Norte (NICRA) se había constituido en 1967 para hacer frente a la discriminación contra la población católica que venía ejerciendo el estado unionista desde los años ’20. A imagen del movimiento pro derechos civiles de la comunidad afroamericana en Estados Unidos, la NICRA se dedicaba a convocar multitudinarias movilizaciones pacíficas en apoyo a sus legítimas reivindicaciones. La manifestación de Derry se convocó contra el internamiento, una práctica que consistía en el encarcelamiento sin juicio de personas por la simple sospecha de pertenecer al IRA. Centenares de inocentes habían sido llevados a prisión en redadas masivas, con miles de soldados británicos peinando las calles de los barrios católicos, registrando casa por casa.

En medio de una gran tensión, más de 15.000 personas se manifestaron pacíficamente por las calles de Derry, en un recorrido controlado por un regimiento de paracaidistas, uno de los cuerpos más duros del Ejército Británico. Un pequeño grupo de manifestantes, apartado del núcleo principal, comenzó a lanzar piedras a una barricada, tras la que se parapetaban algunos soldados. Estos respondieron al principio con gas, balas de goma y agua a presión. Instantes después las calles de Bogside se convirtieron en un caos. La gente corría despavorida entre el ensordecedor ruido de disparos con balas de verdad. En veinte minutos, 13 cuerpos sin vida y más de 30 heridos (uno de los cuales moriría meses más tarde) convirtieron esta fecha en el Domingo Sangriento (Bloody Sunday) por antonomasia. Evidentemente esta represión indiscriminada, absolutamente injustificable, alimentó el respaldo popular al IRA, que, a partir de entonces, dio un salto importantísimo en el reclutamiento de jóvenes de los barrios católicos.

En el contexto del proceso de paz y ante la exigencia de las familias de las víctimas de que se conociera la verdad y se hiciera justicia, en enero de 1998 el Primer Ministro británico Tony Blair encargó una nueva investigación a un tribunal presidido por Lord Saville, que se dio por terminada en noviembre de 2004, tras la comparecencia de 900 testigos, sin que se hayan llegado a establecer conclusiones claras sobre la responsabilidad de los crímenes. Se espera que este próximo verano, se publiquen las conclusiones del conocido como Saville Inquire (Informe Saville). (Más información en su web).

También puede ser interesante este otro sitio perteneciente al Bloody Sunday Trust, un proyecto histórico y educativo de Derry que nació para conmemorar el 25º aniversario del Domingo Sangriento y preservar la memoria de las víctimas.