22 de septiembre de 2013

Herejes




Herejes



I

La lucha de las mujeres para entrar al espacio público 
en la última década del siglo XIX:
¿acaso el objetivo del cambio del mundo 
insoportable ha sido diferente al de ahora?

La emancipación al borde de la anestesia, 
la soberanía de colores que el espectro 
común esconde y ahoga. Los cuerpos salen de los 
lugares cálidos de la memoria y de la división de las manadas.

La desnudez repentina de las voces universales, 
el descubrimiento y la revisión de su topografía: 
¿de quién es, a quién pertenece el recién 
despertado continente de la historia dormida?




II

Pero esto no importa, 
lo importante es entender las relaciones y 
proporciones, los intervalos y matices 
de conocimientos en una llamada distante: un pequeño 
movimiento de lo real en lo imaginario.

Hacer visibles las puertas y los marcos 
a través de los cuales hay que entrar: 
percibir la astilla en el ojo del tragaluz de la puerta.

¿Es que las mujeres de veras entran al río o 
siguen esperando en la orilla, 
admirando los heraldos del tímpano?

El sexo es el efecto del cuerpo, nacido 
de la arruga que tiene el poder de concebir un paisaje nuevo, 
el resto no es más que la mímesis del sexo, llanta pulida 
de la historia, cubriendo la corrosión de los tópicos.

[Traducción:  Bárbara Pregelj]






Taja Kramberger- Eslovenia