13 de noviembre de 2014

LA SOMBRA DEL ASESINO



LA SOMBRA DEL ASESINO

La barbarie asoma en las calles del estado de Guerrero,
el  lastimoso llanto de los ejecutados
se escucha más allá del caluroso puerto.

Ha llegado a toda la América Latina
y se paseó en las puertas de Brandeburgo;
en la vieja Europa se han dado cuenta
del sufrimiento embargante del pueblo mexicano.

Algunos alumnos se quedarán sin profesores,
han sido asesinados sin la mínima misericordia. ¿Quién?
¡La mafia del narco y del gobierno!

Las escuelas de México han cerrado sus puertas
a las ideas y ejecuciones del narco y del poder,
ostentado en políticos y mafiosos de este México abatido
por la discordia nacida en el pasado.

Pobre pueblo, el antiguo imperio azteca y de los mayas
sufre ahora el ventarrón de la cizaña.
Se observa en toda el área, el sufrimiento
de la Escuela Normal de Ayotzinapa, callada,
intenta rescatar los cuerpos más humildes
de su gente, sólo han quedado en la memoria
de sus padres, sus hermanos y de toda la nación.

¿Haces algo Enrique Peña Nieto, presidente
galán de la pantalla televisiva, para dar solución a
las miserias hirientes de la patria?

Al parecer nada o muy poco, pues ha preferido
irse de viaje a la China, en vez de lamentar como
los demás, las muertes inmisericordes de los estudiantes
y dar una solución consecuente a los desafortunados
padres de esta catástrofe nacional.

¿Qué ha sucedido en la tierra de Quetzalcóatl
en estos tiempos modernos, al compás
de las mafias, sean éstas del estado o del cártel
de la droga?

Por lo que observamos, esta noble y antigua
nación, colmada de cultura y de pirámides,
símbolos inequívocos de la grandeza del maya,
del azteca, así como del juego de pelota ancestral;
ha sufrido en los siglos XX y XXI uno de los más terribles  
cambios sociales.

Y se mueve por las nubes, va
como la víbora mordiendo su cola,
prolongando el padecimiento ostentado en el presente
a la nación de Kukulkán.

¿Harás algo, presidente Enrique Peña Nieto,
con la herencia dejada de los sabios ancestros
y seas digno mandatario de un pueblo
en el padecimiento de  su agonía?

Esta nación mexicana, Peña Nieto, te exige un gobierno
en el que las mafias queden atrás, así como
los policías corruptos tengan una mejor recompensa
económica y no se pasen al lado del narcodolar.

Intenta no descalificar así a este país orgulloso de su pasado,
porque  en su presente, se mira como parte
de la corrupción observada a lo ancho
del Pacifitlántico y a lo largo del Norsur
avecinado con el país de los gringos.

Al pueblo de México le gustaría esperar un mejor
esfuerzo del gobierno en turno
y terminar de una vez por todas,
con la mala vibración que hoy empaña a la patria
de Quetzalcóatl: la mítica y ancestral
Serpiente Emplumada.





José Santana Prado- México