21 de junio de 2015

TUVE QUE DARME CUENTA



TUVE  QUE  DARME CUENTA



Me tuve que dar cuenta, que el pueblo
 es otra cosa,
 que la idea de amar es otra,
 que el verso no va junto al hambre
 de los despachos.
 Me di cuenta, o quizás ya lo sabía,
 que es mejor irse por la puerta grande levantando la cabeza,
 que seguir siendo esclavos 
 de los sillones
 Me di cuenta desde el primer día,
 pero quise darme cuenta aún  equivocándome 
 el ultimo día.
 No se nos compra,
 ni con el dinero,
 ni con el hambre,
 ni con la codicia,
 ni la envidia,
 ni los insultos,
 ni con la manía de atacar 
a quien no es el culpable,
 si no el utilizado
 por los que hay detrás.
 Esa es la peor miseria,
 la mejor honra
 es quedarse como es uno.
 Dormir, dormir, bien
 que ese el mejor placer 
 por conseguir.
 Hacer ...hacer el amor, que es el mejor momento
 del abrazo o la lengua.
 Callar. Callar un abrazo en medio
 de la lágrima.
 El resto es simplemente,
 la mediocridad 
que escampa a sus anchas,
 luego consigue ser
 el desecho de tanta mentira.
 Vivimos entre estercoleros,
 entre vertederos de basura
 menos mal que me ducho todos los días, 
 y la conciencia le gusta ser un ser lavable, por si acaso
 la secuestran.



Isabel Rezmo- España




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